Policía Nacional de Valencia
La tranquilidad de un barrio de Castellón se vio interrumpida la mañana del lunes cuando un trabajador de limpieza municipal descubrió el cuerpo sin vida de un hombre en el interior de un contenedor de basura. El hallazgo, ocurrido en la zona oeste de la ciudad, ha provocado la inmediata apertura de una investigación policial para esclarecer las circunstancias de la muerte y determinar si se trata de un homicidio.
Fuentes policiales confirmaron que el cadáver presentaba signos de violencia evidentes, lo que ha llevado a los agentes del Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía a asumir el caso. La víctima finalmente identificada gracias a las huellas dactilares, es de Vicente D., informático de profesión y de unos 45 años, tiene una hija con la alcaldesa y diputada provincial del PP.
El aviso llegó poco después de las ocho de la mañana, cuando un operario del servicio de recogida de residuos detectó algo inusual en uno de los contenedores de la calle Pintor Sorolla. Al levantar la tapa, descubrió el cuerpo cubierto parcialmente con bolsas de basura y cartones. Tras alertar al 112, varias patrullas de la Policía Nacional y de la Policía Local se desplazaron al lugar, acordonando la zona.
La escena fue inspeccionada por la Policía Científica, que recogió muestras biológicas y huellas en el contenedor y alrededores. Según fuentes cercanas a la investigación, el cuerpo podría haber sido trasladado hasta allí después de la muerte, lo que apuntaría a un intento de ocultar el crimen. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis, aunque todo parece indicar que la víctima podría estar relacionada con un entorno de marginalidad o ajuste de cuentas.
El caso ha generado gran inquietud entre los vecinos, quienes afirman no haber escuchado ruidos extraños ni movimientos sospechosos durante la noche. “Es una zona tranquila, nunca pasa nada. Nos hemos quedado helados”, comentó una residente del barrio.
Mientras tanto, el cadáver ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Castellón para practicarle la autopsia, que determinará la causa exacta del fallecimiento y el posible momento de la muerte. Los agentes también revisan las cámaras de seguridad de la zona en busca de pistas que permitan reconstruir las últimas horas de vida de la víctima.
La investigación sigue abierta y bajo secreto de sumario. La Policía Nacional trabaja contra reloj para esclarecer un suceso que ha conmocionado a Castellón y que podría sumarse a la lista de crímenes violentos registrados recientemente en la Comunidad Valenciana.
