Isak Andic fundador de Mango
La muerte del empresario Isak Andic, fundador de la marca de moda Mango, ha dado un giro inesperado. Lo que en un principio se interpretó como un trágico accidente en la montaña de Montserrat podría esconder algo mucho más oscuro. Los Mossos d’Esquadra han reabierto la investigación y barajan la hipótesis de un homicidio tras detectar inconsistencias en la versión oficial de los hechos.
El 14 de diciembre de 2024, Andic, de 71 años, realizaba una excursión junto a su hijo Jonathan por uno de los senderos más conocidos del macizo de Montserrat, en el municipio de Collbató (Barcelona). Según el relato inicial, el fundador de Mango habría resbalado accidentalmente y caído por un barranco de más de cien metros. Sin embargo, casi un año después, las autoridades reconocen que hay indicios que no encajan con un simple accidente.
Contradicciones y nuevas pruebas
Fuentes cercanas a la investigación apuntan que las declaraciones del hijo de Andic presentan contradicciones sobre el momento y las circunstancias del suceso. A ello se suma que el terreno por el que transitaban no figura entre los tramos más peligrosos del recorrido, y que el empresario contaba con experiencia en rutas de montaña. Además, la autopsia reveló lesiones cuya mecánica no se corresponde del todo con una caída accidental.
El Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell ha asumido el caso y mantiene el secreto de sumario mientras los Mossos analizan nuevos indicios, entre ellos las comunicaciones electrónicas del entorno familiar y el posicionamiento de los teléfonos móviles en las horas previas al suceso. Aunque no hay detenidos, el hijo de Andic ha pasado de testigo a investigado en la causa.
Repercusiones en el entorno empresarial
La familia Andic ha evitado hacer declaraciones, aunque fuentes próximas aseguran que el clima es de “enorme tensión y silencio”. Tras el fallecimiento del empresario, Mango experimentó una reorganización interna que situó a Jonathan Andic en una posición clave dentro de la compañía. Este cambio, coincidente en el tiempo con la muerte del fundador, ha añadido una capa de complejidad al caso.
En los círculos empresariales catalanes, el asunto se sigue con inquietud. Isak Andic, que fundó Mango en 1984 junto a su hermano Nahman, fue una de las figuras más influyentes del sector textil español y acumulaba una fortuna valorada en miles de millones de euros. Su muerte no solo deja un vacío en la empresa, sino que ahora proyecta una sombra de sospecha sobre su propio entorno.
Un caso que desafía a los investigadores
Los Mossos d’Esquadra enfrentan una tarea complicada: reconstruir lo ocurrido en una zona de difícil acceso, sin testigos presenciales ni grabaciones del momento exacto del suceso. Se están utilizando tecnologías forenses avanzadas, como recreaciones 3D del terreno y análisis de patrones de caída, para determinar si las heridas del empresario son compatibles con un accidente o si hubo intervención de terceros.
Un mando policial ha reconocido que “el caso es extremadamente sensible”, tanto por la notoriedad del fallecido como por las posibles implicaciones familiares y patrimoniales que se desprenden de la investigación.
El enigma de Montserrat
Mientras la instrucción continúa bajo el más absoluto hermetismo, el caso de Isak Andic se perfila como uno de los episodios más enigmáticos de los últimos años. Lo que comenzó como un infortunio natural podría convertirse en una historia de traición, ambición y muerte en la cumbre del poder económico catalán.
La verdad, como las montañas que rodean Montserrat, permanece aún envuelta en la niebla. Pero los Mossos d’Esquadra están decididos a despejarla, paso a paso, hasta saber si aquel día en la montaña cayó un hombre… o se encubrió un crimen.
