La Guardia Civil interviene 478 kilos de hachís en Navarra ocultos bajo un semirremolque. Un perro detector localizó la droga pese al camuflaje.
Los 478 kilos de hachís en Navarra intervenidos por la Guardia Civil viajaban ocultos en la estructura inferior de un camión que aparentemente circulaba sin mercancía por la AP-15. El hallazgo se produjo en el peaje de Tiebas-Muruarte de Reta durante un control preventivo y terminó con la detención del conductor como presunto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
La actuación tuvo lugar el viernes 11 de septiembre, alrededor de las 20.30 horas, aunque fue difundida oficialmente ayer dia 16. En el dispositivo participaban guardias civiles de la Unidad de Seguridad Ciudadana en Navarra junto con un agente del Servicio Cinológico y Álex, un pastor alemán adiestrado para detectar estupefacientes.
El nerviosismo del conductor y la marcación del perro
Durante la identificación, los agentes observaron que el conductor mostraba una actitud que describieron como nerviosa, esquiva y evasiva. Esa conducta motivó una inspección más exhaustiva del vehículo. El perro detector marcó entonces la posible presencia de droga en la zona inferior del semirremolque.
Los agentes comprobaron que entre el volquete y la estructura donde se sitúan los ejes había bolsas de gran capacidad. Para acceder al escondite fue necesario elevar el volquete. En total aparecieron quince bolsas con distintas variedades de hachís.
El pesaje arrojó 478 kilogramos. De esa cantidad, 113 kilos correspondían a la modalidad denominada Ice-O-Lator, un producto obtenido mediante procedimientos de separación que puede alcanzar una elevada concentración de resina. La Guardia Civil no ha difundido una valoración económica oficial del alijo, por lo que cualquier estimación de su precio en el mercado debe evitarse o presentarse únicamente como cálculo externo.
Un sistema diseñado para dificultar el olfato canino
El acondicionamiento de la carga constituye uno de los aspectos más llamativos de la intervención. Los paquetes estaban rodeados por distintas capas de plástico y material aislante. Además, se habían empleado productos de olor intenso y una sustancia de base alcohólica con la aparente finalidad de enmascarar el aroma del hachís.
El sistema no impidió la detección. Álex señaló la zona concreta y permitió orientar el registro hacia un espacio que no resultaba visible a simple vista. El episodio muestra la importancia operativa de las unidades cinológicas en controles móviles, especialmente cuando los métodos de ocultación buscan aprovechar cavidades estructurales de vehículos pesados.
La Guardia Civil intervino tanto la droga como el camión. El conductor quedó detenido por un presunto delito de tráfico de drogas.
Investigación del EDOA y situación judicial
Las diligencias han sido asumidas por la Policía Judicial de la Guardia Civil en Navarra, concretamente por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga. El EDOA deberá reconstruir la logística del transporte, analizar el vehículo y las comunicaciones disponibles y tratar de determinar quién entregó la carga y quién debía recibirla.
La documentación policial fue remitida a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Aoiz, plaza número 1, en funciones de guardia.
El hallazgo de los 478 kilos quedan como evidencia de un transporte de gran volumen y de un método de ocultación elaborados y esa circunstancia puede abrir una investigación más amplia si el análisis del transporte permite identificar una estructura criminal detrás del envío.
