Desarticulan en Orense una red de explotación sexual que usaba "brujería" con las víctimas
La red de explotación sexual en Ourense investigada por la Policía Nacional ha dejado seis personas detenidas, cuatro hombres y dos mujeres, en una operación centrada en una vivienda del centro de la ciudad. Los investigadores sostienen que varias mujeres ejercían allí la prostitución en condiciones de explotación y que el grupo obtenía beneficios aprovechándose de su vulnerabilidad, necesidad, juventud y situación administrativa irregular.
La investigación comenzó en junio a partir de denuncias previas y pesquisas anteriores de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras. La información reunida condujo a un inmueble de la avenida de La Habana, según medios locales, donde la actividad se desarrollaba de manera organizada. La Policía atribuye provisionalmente a los arrestados delitos relativos a la prostitución y explotación sexual, favorecimiento de la inmigración ilegal, pertenencia a grupo criminal y delitos contra la salud pública.
Presión psicológica y vigilancia dentro de la vivienda
Uno de los elementos más singulares de la investigación es el supuesto empleo de rituales de “brujería” como instrumento de presión psicológica. De acuerdo con la versión policial difundida, en la vivienda había objetos simbólicos con los que la trama pretendía condicionar a las mujeres y limitar su voluntad si intentaban abandonar la actividad. La existencia de esos objetos está confirmada por la investigación; su efecto concreto sobre cada víctima deberá determinarse mediante testimonios y otras pruebas.
El inmueble disponía además de un sistema de videovigilancia interior. Los investigadores consideran que las cámaras servían para controlar la actividad cotidiana y los servicios sexuales desarrollados en las distintas estancias. Ese mecanismo de supervisión constituye otro indicio que la Policía integra en la hipótesis de una estructura organizada de control.
La información disponible no concreta cuántas mujeres han sido identificadas formalmente como víctimas ni detalla su edad o nacionalidad. Sí señala que se encontraban en circunstancias de especial vulnerabilidad y en estancia irregular.
Drogas y estructura logística
Durante el registro, los agentes intervinieron documentación y diferentes sustancias estupefacientes, entre ellas cocaína rosa, marihuana y sustancias de corte. La hipótesis policial es que parte de esas sustancias se ofrecían a demanda de los clientes que acudían al domicilio.
Al menos tres de los detenidos realizaban, según la Policía, tareas de transporte y avituallamiento para mantener la actividad del inmueble. Ese reparto de funciones es uno de los elementos utilizados para sostener la existencia de un entramado organizado y no de actuaciones aisladas.
Entre las personas arrestadas figura también una mujer que ejercía la prostitución en la vivienda. Su situación es jurídicamente distinta de la del resto de mujeres: fue detenida por un presunto delito contra la salud pública después de que los agentes localizaran en su poder fármacos supuestamente destinados a su distribución entre clientes.
Situación judicial
Las seis personas detenidas fueron puestas a disposición de la Sección de Violencia sobre la Mujer, plaza número 1, del Tribunal de Instancia de Ourense, órgano que coordinó y dirigió las actuaciones policiales. Posteriormente se ha sabido que los seis arrestados quedaron en libertad tras pasar a disposición judicial.
