Desaparecido en Carnota: un operativo coordinado por la Guardia Civil busca a un hombre de 87 años con apoyo de drones de Axega y equipos locales
Desaparecido en Carnota. Un amplio dispositivo de emergencia y seguridad busca desde este domingo a un hombre de 87 años que salió a caminar por la zona de Caldebarcos, en la parroquia de San Mamede, y no regresó a su domicilio. La Guardia Civil coordina el rastreo, al que se han incorporado efectivos del GES de Muros, Policía Local, voluntarios de Protección Civil de Carnota y la Unidad Operativa de Drones del Grupo de Apoyo Logístico e Intervención (GALI) de la Axencia Galega de Emerxencias (Axega).
La alerta se activó después de que un familiar llamara al 112 Galicia alrededor de las 14.00 horas del 13 de septiembre para comunicar que el hombre había salido a dar un paseo y que, transcurrido un tiempo superior al habitual, no había regresado. A partir de ese aviso se movilizaron los recursos disponibles y se comenzó a rastrear el entorno de Caldebarcos, una zona con áreas abiertas, caminos y sectores próximos a la costa.
Un operativo ampliado con medios terrestres y aéreos
La incorporación de los drones de Axega amplía la capacidad de observación sobre zonas de difícil cobertura desde tierra. Estos equipos permiten revisar superficies extensas, caminos, parcelas y áreas de acceso complicado sin exponer innecesariamente a los equipos de búsqueda. La Xunta viene utilizando vehículos no tripulados en operativos de localización de personas desaparecidas y ha desarrollado proyectos específicos para reducir los tiempos de búsqueda mediante cámaras, geolocalización y análisis de imágenes.
En Carnota, el despliegue mantiene como núcleo operativo a la Guardia Civil. Según la información disponible, también participan el GES de Muros, la Policía Local y Protección Civil. La búsqueda se ha extendido a vecinos de la zona y se solicitó colaboración de personas con motocicletas para ampliar el rastreo por pistas y caminos. La ausencia de una ruta conocida obliga a abrir el abanico de zonas a comprobar, ya que la familia no pudo precisar la dirección que tomó el desaparecido al salir.
La edad del hombre y las elevadas temperaturas registradas durante la jornada incrementaron la preocupación por su estado. En búsquedas de personas mayores, el tiempo transcurrido desde la desaparición es un factor especialmente relevante por el riesgo de deshidratación, desorientación, caídas o problemas de salud que pueden limitar la movilidad y dificultar que la persona regrese por sus propios medios.
Los drones, una herramienta cada vez más utilizada en desapariciones
La Unidad Operativa de Drones del GALI forma parte de los recursos especializados de la Axega para emergencias. La Xunta ha señalado en anteriores proyectos que estos sistemas se emplean para obtener imágenes aéreas y mejorar la localización en entornos rurales, periurbanos o costeros. El proyecto DroneFinder, probado en Galicia, combina vehículos no tripulados y tecnologías de análisis para reducir tiempos en búsquedas de personas vulnerables, especialmente mayores o personas con problemas de orientación.
La utilidad de los drones no sustituye el trabajo terrestre. La búsqueda de una persona desaparecida exige combinar la información aportada por familiares y testigos con rastreos sobre el terreno, revisión de caminos, posibles cámaras, localización de objetos o indicios y, cuando procede, medios aéreos, unidades caninas o herramientas de geolocalización. La coordinación centralizada evita duplicidades y permite priorizar las áreas con mayor probabilidad de localización.
