Operación Feriante 2026 en Melilla con controles de Guardia Civil y Policía Nacional
Operación feriante 2026 en melilla. Guardia Civil y Policía Nacional desplegarán controles del 7 al 9 de septiembre en el recinto ferial, los accesos al puerto y la estación marítima, con perros especializados, drones, UPR y vigilancia marítima.
Un dispositivo específico para evitar que personas no autorizadas se oculten en atracciones, camiones, bateas y remolques de los feriantes que abandonan la ciudad con destino a la península. El operativo se activará desde la madrugada del domingo, coincidiendo con el desmontaje y regreso de las instalaciones tras las fiestas patronales.
La vigilancia cubrirá todo el recorrido logístico, desde el recinto ferial hasta la estación marítima. La Guardia Civil ejercerá sus competencias de custodia, control y vigilancia del recinto portuario, mientras la Policía Nacional aportará unidades de Guías Caninos, medios aéreos mediante drones y la Unidad de Prevención y Reacción. El objetivo es mantener una cadena de control continua y dificultar accesos clandestinos antes del embarque.
Controles sobre camiones, remolques y atracciones
Una parte central del dispositivo se concentrará en la inspección de vehículos e instalaciones de feria. Participarán agentes del Equipo de Registro de la Sección Fiscal del Muelle, perteneciente a la 1ª Compañía Fiscal y de Fronteras, con apoyo de efectivos de Seguridad Ciudadana. Las inspecciones se mantendrán desde la entrada de las estructuras en la zona restringuida hasta su carga en los ferrys con destino a Málaga, Almería y Motril.
El Servicio Cinológico añadirá perros especializados tanto en la localización de personas como en la detección de explosivos y drogas. La existencia de compartimentos, huecos estructurales y espacios de difícil acceso convierte este tipo de convoyes en un escenario complejo para las inspecciones manuales. Por ello los agentes dispondrán también de dispositivos portátiles orientados a localizar personas ocultas en espacios confinados.
Drones y vigilancia marítima
La 2ª Compañía Fiscal reforzará la observación aérea mediante su Equipo de Drones. Esa perspectiva permite vigilar zonas de acceso, movimientos alrededor de vehículos y puntos donde una intrusión podría pasar desapercibida desde tierra. En paralelo, una embarcación del Servicio Marítimo custodiará el perímetro acuático para impedir aproximaciones clandestinas a los buques durante las operaciones de embarque.
El despliegue no se limita a una cuestión migratoria. Las autoridades subrayan que esconderse en remolques, estructuras móviles o espacios cerrados entraña riesgos graves para la integridad física, especialmente durante movimientos, maniobras de carga y travesías marítimas. Una persona oculta puede sufrir aplastamientos, caídas, falta de oxígeno o quedar atrapada sin posibilidad de pedir ayuda.
Coordinación policial y seguridad portuaria
La Policía Nacional reforzará los controles desde el recinto ferial y acompañará el desplazamiento hacia el puerto, mientras la Guardia Civil mantendrá el control del recinto restringido y de los embarques. Esa distribución de funciones permite cubrir tanto la fase previa como la portuaria sin dejar intervalos sin vigilancia.
No se trata de una operación judicial contra una organización concreta ni se ha comunicado una cifra prevista de detenciones. La información confirmada se refiere al dispositivo preventivo, sus fechas, unidades participantes y medios desplegados. Cualquier balance de personas localizadas, intentos de embarque frustrados o actuaciones penales deberá conocerse una vez concluya el operativo.
Riesgo operativo en la fase de desmontaje
La salida de una feria concentra en pocas horas numerosos vehículos pesados, estructuras móviles y personal trabajando en condiciones de espacio limitado. Ese momento incrementa la dificultad de controlar todos los huecos y accesos, especialmente cuando remolques y atracciones permanecen abiertos durante el desmontaje. El dispositivo pretende cerrar esa ventana de vulnerabilidad antes de que los convoyes accedan a la zona portuaria.
El acompañamiento policial hasta la estación marítima busca además evitar intrusiones durante los desplazamientos. Una persona que consiga ocultarse fuera del puerto podría permanecer escondida durante buena parte del trayecto si no existe una segunda comprobación. La combinación de controles sucesivos, perros, drones y medios técnicos reduce ese riesgo y permite documentar incidencias en distintos puntos del recorrido.
